
Janice S. McNair, cofundadora y presidenta senior de los Houston Texans, falleció el martes en Houston a los 89 años, según confirmó el equipo. Su muerte marca el fin de una era para una de las franquicias más jóvenes de la Liga Nacional de Fútbol Americano, que McNair ayudó a construir desde sus inicios hace tres décadas.
McNair fue figura central en la expansión de los Texans en 1996, cuando la NFL otorgó a Houston su franquicia tras la partida de los Oilers a Tennessee en 1996. Junto a su esposo Jaime McNair Jr., estableció los cimientos organizacionales que permitieron al equipo jugar su primer partido en la temporada 2002, consolidándose rápidamente como una operación profesional en la AFC South.
Más allá de su rol como presidenta senior, McNair fue una figura filantrópica reconocida en Houston. Su trabajo en iniciativas comunitarias y educativas extendió el impacto de la familia McNair más allá de las líneas de banda del NRG Stadium.
La sucesión de liderazgo en los Texans, una de las franquicias más valiosas de la NFL según las evaluaciones del mercado deportivo, quedará en manos de los herederos de la familia. El equipo no ha anunciado cambios inmediatos en su estructura directiva como resultado del fallecimiento.
Su muerte cierra un capítulo significativo en la historia moderna de la NFL, recordando el rol decisivo de las familias propietarias en la construcción de instituciones deportivas duraderas.