
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) ha abierto una investigación sobre las operaciones financieras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en territorio estadounidense, según reportan fuentes de La Nación y Mediotiempo. Los fiscales federales comenzaron a tomar declaraciones a testigos mientras Argentina disputa la Copa del Mundo 2026, lo que sitúa el escándalo en el centro de la mayor competición futbolística internacional.
De acuerdo con Mediotiempo, la investigación apunta a que la AFA habría realizado operaciones de lavado de activos a través de una empresa fantasma constituida en suelo estadounidense. El movimiento de fondos investigado alcanza aproximadamente 300 millones de dólares, según detalla MARCA citando a La Nación. Las pesquisas se concentran en cómo ha operado la entidad que preside Chiqui Tapia para movilizar estos recursos en Norteamérica.
La magnitud de los movimientos financieros bajo investigación representa una escala significativa de operaciones. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha decidido activar protocolos formales de interrogatorio a testigos, lo que indica que los fiscales federales consideran los indicios suficientemente sólidos para avanzar en la etapa investigativa, según reportan Mundo Deportivo y COPE.
Las pesquisas estadounidenses ocurren en paralelo a investigaciones que la Unión Europea también mantiene abierta contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, según indica La Tercera. Esta convergencia de investigaciones en dos jurisdicciones distintas amplía el perímetro de escrutinio sobre la estructura financiera del fútbol sudamericano en territorios extranjeros y sus conexiones con la dirigencia internacional.
El timing de la investigación —desarrollándose en plena competición mundial— genera presión adicional sobre la confederación argentina en un momento de máxima exposición mediática. Argentina se encuentra disputando la fase de cuartos de final del torneo, según reporta ElDesmarque.
El caso representa uno de los escándalos administrativos de mayor alcance que afecta al fútbol profesional en la región durante los últimos años, con implicaciones potenciales que se extienden más allá de la administración de la AFA. Las autoridades estadounidenses determinarán en próximas semanas si existe base para elevar cargos formales contra los responsables de las operaciones investigadas.