
España se convirtió en campeona del mundo 2026 al derrotar 1-0 a Argentina en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva York el 19 de julio. Ferran Torres marcó el gol decisivo en el minuto 106, sellando un torneo que consolidó a la selección española como potencia mundial del fútbol masculino y que, según datos de FIFA, la posiciona como primer país en historia en ostentar simultáneamente ambas coronas mundiales: la masculina y la femenina.
El triunfo representa el segundo título mundial para España, que suma así su segunda Copa del Mundo tras la consecuida en Sudáfrica 2010, según los registros oficiales. Con esta victoria, la selección española suma su séptimo gran trofeo en citas internacionales de máximo nivel, ampliando su palmarés como una de las dinastías del fútbol moderno.
El encuentro contra Argentina en el estadio neoyorquino mantuvo un dominio español que se definió recién en los minutos finales de la prórroga. Ferran Torres, figura ofensiva de la campaña española, ejecutó el gol que rompió el empate sin goles del tiempo regular y llevó el trofeo a manos de Luis de la Fuente y su estructura técnica.
La selección argentina, vigente campeona mundial antes de esta edición 2026, no pudo retener su título ante una España que controló fases decisivas del torneo disputado en suelo norteamericano. El enfrentamiento en Nueva Jersey consolidó la rivalidad entre dos de las potencias futbolísticas de la última década.
Según anunciara FIFA en sus comunicados oficiales del 19 de julio, España se convierte en la primera nación en sostener simultáneamente los títulos mundiales masculino y femenino. Este logro subraya el nivel de desarrollo futbolístico en ambas categorías dentro de la estructura de la Real Federación Española de Fútbol.
La victoria consolida la era de Luis de la Fuente como director técnico de una generación española capaz de competir al más alto nivel. El torneo 2026 en Estados Unidos, México y Canadá quedará registrado como el torneo donde la selección española recuperó la cima del fútbol mundial masculino tras una década de espera desde el título de Sudáfrica.