
La selección española se proclama campeona del Mundial 2026 tras imponerse en la final disputada el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium, completando un torneo de transición generacional que devuelve a España a la cúspide del fútbol mundial. El equipo dirigido regresa a una final mundial 16 años después de su última victoria en 2010, cuando Andrés Iniesta anotó el gol histórico frente a Holanda en Sudáfrica.
La victoria representa una continuidad táctica de la idea de juego que ha caracterizado a la selección española en los últimos ciclos. Según las crónicas de los medios presentes, el equipo desempeñó un partido de elevado nivel colectivo, primando la posesión y la circulación de balón como armas ofensivas frente a un rival de envergadura mundial.
Ferran Torres, delantero natural de Foios (Comunidad Valenciana), fue el autor del gol que selló el título mundial en el minuto 106 de la prorroga. Según los reportes , los aficionados concentrados en la plaza principal de su localidad valenciana estallaron de alegría con el tanto del futbolista, viviendo de forma especial el triunfo español desde sus raíces territoriales. Ferran hace historia anotando el gol de la gloria y a su vez su primer gol en un Mundial.
La presencia de Torres en el equipo campeón subraya la continuidad generacional que España ha logrado mantener. El delantero ha sido parte integral de un proyecto que, según destacaba El Periódico en sus crónicas del torneo, se ha caracterizado por «una generación de futbolistas que han ido creciendo fieles a la idea, haciéndola mejor, dando ejemplo de grupo y familia».
España accedió a la final tras superar a Francia en las semifinales (15 de julio), en un encuentro en el que el equipo español jugó «por encima» de su rival francés, según consigna El Español. La selección gala había llegado a Dallas el 13 de julio procedente de Boston para ultimar su preparación, pero no pudo contener el juego coral y organizado del equipo español en la penúltima ronda.
El torneo mostró el desempeño español durante toda la fase de grupos, donde el equipo disputó encuentros ante Arabia Saudí y Uruguay. La selección se mantuvo en Chattanooga durante la tercera jornada de la fase de grupos, con todas las miradas puestas en Lamine Yamal tras su actuación destacada ante los saudíes.
La rúbrica del título mundial cierra un ciclo en el que España ha demostrado que la idea de juego heredada de sus mejores épocas sigue siendo competitiva en el máximo nivel. Los aficionados españoles comenzaron a celebrar la victoria, con llegadas de jugadores a territorio español ya en marcha, consolidando una gesta que devuelve a la selección al lugar que supo ocupar en las épocas doradas del fútbol español.