
Cuatro meses sin pisar una pista de competición es una losa incluso para un tenista de 22 años. El propio recorrido de la lesión lo confirma: Alcaraz probó continuar en Barcelona tras ganar a Virtanen, pero la molestia en la muñeca le impidió salir a la segunda ronda, y desde entonces no volvió a competir, según Vanguardia MX.
El riesgo de llegar a un Grand Slam a cinco sets sin rodaje previo en la gira de pista dura no es menor. Estrella Digital subrayó que el español "reaparecerá tras su lesión en Barcelona" directamente en Nueva York, sin escala alguna en torneos de preparación como Washington, Toronto o Cincinnati, lo que deja a su servicio y a su revés a dos manos —el golpe que más exige a la muñeca— sin ningún examen competitivo previo al major.
A la falta de ritmo se suma un dato histórico que El Diario NY puso sobre la mesa: ningún tenista ha logrado defender el título masculino del US Open desde que Roger Federer lo consiguiera en 2008. Alcaraz llega como campeón vigente tras su triunfo el año pasado sobre Jannik Sinner por 6-2, 3-6, 6-1 y 6-4, según recoge Wikipedia sobre la final de individuales masculinos de 2025, pero repetir corona exige superar siete rondas a mejor de cinco sets con el cuerpo recién salido de una baja médica prolongada.
La paradoja del regreso de Alcaraz es que, pese a la falta de partidos, el mercado de apuestas lo sitúa como principal candidato al título. Jannik Sinner, número uno del mundo, se bajó del torneo por una lesión de rodilla, y ese vacío recolocó a Alcaraz en la cima de las cuotas: según Kalshi, el español pasó a tener un 34% de probabilidades de quedarse con el título masculino en Nueva York.
Yahoo Sports calificó a Alcaraz como "the overwhelming favorite" tras la retirada de Sinner, un giro de guion que cambia por completo el mapa de riesgos: el español no solo debe medir su muñeca partido a partido, sino hacerlo bajo la presión de ser el nombre a batir en un cuadro que, de otro modo, habría estado mucho más abierto en la parte alta.
El US Open 2026 no llega solo con el morbo del regreso de Alcaraz. El propio torneo repartirá el mayor fondo de premios de la historia del tenis, con 108 millones de dólares en juego para todas las modalidades y 5.5 millones de dólares para cada campeón o campeona de individuales, según detalló Olympics.com, cifra que llegó tras una disputa entre jugadores y los Grand Slams por el reparto de ingresos.
Para Alcaraz, el dilema competitivo es doble: gestionar la muñeca en un formato a cinco sets que multiplica el desgaste físico respecto a los torneos de preparación que se saltó, y hacerlo mientras el circuito y las casas de apuestas ya lo tratan como el gran favorito. Cada bola de servicio y cada revés paralelo en las primeras rondas funcionarán como termómetro real de si el parón quedó atrás o si la falta de ritmo competitivo pasa factura en los momentos de mayor exigencia del torneo.